El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán ha aceptado someterse a inspecciones nucleares “del más alto nivel” y por un tiempo “infinito”. El mandatario vinculó este avance a un proceso diplomático destinado a resolver el conflicto en Oriente Próximo. A través de su plataforma Truth Social, el líder republicano aseguró que Teherán accedió plenamente a estos mecanismos para garantizar la “honestidad nuclear”, advirtiendo que, de lo contrario, las negociaciones habrían colapsado. Sin embargo, la delegación iraní ha expresado reservas y desmentido algunos de los términos descritos por la Casa Blanca.
Las declaraciones se producen tras la firma de un memorando de entendimiento bilateral, mediado por Pakistán, diseñado para poner fin a las hostilidades entre ambas naciones.
Apertura del Estrecho de Ormuz y caída del petróleo
Como contrapartida directa a los compromisos asumidos por Irán, la administración estadounidense autorizó suspender el bloqueo naval en el estratégico Estrecho de Ormuz. Esta medida reactivó de inmediato el libre tránsito de embarcaciones comerciales:
- Flujo récord: El paso marítimo registró la salida coordinada de 19 millones de barriles de petróleo, provocando un desplome en los precios internacionales del crudo.
- Garantía provisional: El embajador de Irán ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, confirmó que la vía marítima operará sin cobro de peajes durante un marco de exención inicial de 60 días.
- Despliegue disuasorio: La Marina de EE. UU. mantendrá naves militares posicionadas en la periferia de la ruta para reactivar las restricciones en caso de violaciones al pacto.
Alivio financiero y disputa por los activos
El plan de paz incluye una exención temporal de sanciones económicas por parte del Departamento del Tesoro estadounidense, programada formalmente hasta el 21 de agosto. No obstante, el manejo operativo de los recursos ha generado marcadas discrepancias discursivas entre Washington y Teherán.
Según el Gobierno estadounidense, los activos que se descongelen se custodiarán en cuentas controladas por EE. UU. y Catar. El Ejecutivo sostiene que el dinero se destinará de forma exclusiva a asistencia humanitaria, obligando a Irán a adquirir maíz, trigo y soja directamente de agricultores estadounidenses. Por el contrario, el embajador Bahreini rechazó tajantemente cualquier injerencia extranjera y remarcó que únicamente el gobierno iraní determinará el uso de sus fondos recuperados.
Mesas de trabajo e inspecciones en duda
El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, ratificó el cierre de la primera ronda de contactos técnicos en Ginebra. Las delegaciones acordaron establecer cuatro mesas especializadas para avanzar hacia un tratado definitivo: la terminación de sanciones, la regulación de asuntos nucleares, la reconstrucción económica y la supervisión del pacto.
A pesar del optimismo de Washington, que incluyó afirmaciones del vicepresidente JD Vance sobre el reingreso de comitivas internacionales de control, Irán ha negado contactos formales inmediatos con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Teherán ha rechazado explícitamente habilitar revisiones urgentes en los complejos que sufrieron daños estructurales por bombardeos durante el conflicto armado.





