La compañía aeroespacial SpaceX, propiedad de Elon Musk, construirá en Texas una planta de fabricación de semiconductores con una inversión inicial de más de 16.800 millones de dólares, anunció este jueves el gobernador del estado, el republicano Greg Abbott.
La primera fase del proyecto, bautizado como ‘Terafab’, estará ubicada en el condado de Grimes, a unos 100 kilómetros al noroeste de Houston, y creará unos 3.000 puestos de trabajo, según informó la oficina del gobernador.
El estado otorgará a SpaceX una subvención de 30 millones de dólares a través del Texas Enterprise Fund (TEF), un programa público de incentivos para atraer grandes inversiones y empleos al estado.
El anuncio se produce en medio de la oposición de parte de los habitantes del condado de Grimes, donde cerca de 900 residentes presentaron esta semana una petición para exigir mayores controles sobre los grandes proyectos industriales que reciben incentivos públicos, ante preocupaciones por su impacto en el suministro de agua y electricidad y la contaminación.
Las críticas han acompañado al proyecto desde que fue presentado.
En junio, más de un centenar de residentes acudieron a una audiencia pública para oponerse a los incentivos fiscales concedidos a SpaceX y alertaron de que la planta podría afectar los recursos hídricos, la fauna y el carácter rural de la zona.
SpaceX aseguró este miércoles ante las autoridades locales que Terafab no agotará las fuentes de agua de la zona ni provocará un aumento de las tarifas eléctricas de los residentes.
La empresa había presentado en mayo ante las autoridades del condado de Grimes una solicitud para obtener exenciones fiscales para Terafab, que entonces se planteaba como un proyecto con una inversión inicial de hasta 55.000 millones de dólares y un coste total que podría alcanzar los 119.000 millones.
La planta tendrá unos 9,3 millones de metros cuadrados (100 millones de pies cuadrados) y, según las autoridades de Texas, integrará bajo un mismo techo distintas etapas de la producción de semiconductores, entre ellas chips lógicos, memoria y empaquetado avanzado.
Musk señaló que las instalaciones permitirán fabricar a gran escala chips de inteligencia artificial destinados a aplicaciones «en la Tierra y en el espacio».
El magnate había anunciado el proyecto en marzo como parte de los planes para aumentar la producción propia de semiconductores para sus empresas, entre ellas SpaceX, Tesla y xAI, y había indicado que se estudiaban varias posibles ubicaciones.
Terafab prevé producir chips destinados, entre otras aplicaciones, a los vehículos eléctricos y robots humanoides Optimus de Tesla y a los proyectos aeroespaciales de SpaceX.
La elección de Grimes refuerza además la presencia de las empresas de Musk en Texas, donde SpaceX trasladó su sede mundial y opera Starbase, su complejo de lanzamiento y desarrollo de la nave Starship, en el sur del estado.
La compañía también cuenta con una fábrica de equipos para su servicio de internet satelital Starlink en Bastrop, cerca de Austin.





