A partir de este miércoles 1 de abril, los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) en Texas encontrarán cambios drásticos al llegar a la caja del supermercado. Siguiendo una iniciativa del gobernador Greg Abbott, el estado prohibirá oficialmente el uso de cupones de comida para la compra de dulces, golosinas y bebidas con alto contenido de azúcar.
Una dieta obligatoria por ley
La medida, impulsada bajo la Ley SB 379, busca combatir los índices de obesidad y diabetes en el estado al limitar los beneficios a alimentos de mayor valor nutricional. Bajo las nuevas reglas, la tarjeta Lone Star ya no podrá ser utilizada para adquirir productos como barras de chocolate, caramelos, refrescos, bebidas energéticas o tés endulzados que contengan 5 gramos o más de azúcar añadida.
“El dinero de los contribuyentes debe destinarse a nutrición real, no a productos que dañan la salud de nuestras familias”, expresó la oficina del gobernador en un comunicado previo a la implementación.
¿Qué queda fuera y qué se permite?
La restricción es específica: cualquier golosina glaseada, caramelizada o cubierta de chocolate queda prohibida. En cuanto a las bebidas, solo se permitirán aquellas que contengan más del 50% de jugo natural, leche de origen animal o vegetal sin endulzar, y fórmulas infantiles. El café y el té siguen siendo elegibles, siempre y cuando no contengan azúcares o edulcorantes artificiales añadidos al momento de la compra.
Desafíos para comercios y familias
La implementación de esta regla ha obligado a miles de minoristas en Texas a actualizar sus sistemas de escaneo para identificar automáticamente los productos restringidos. Organizaciones de ayuda alimentaria han expresado su preocupación por la confusión que esto podría generar en las cajas de cobro y el estigma social hacia los 3.5 millones de texanos que dependen de estos beneficios.
Por su parte, la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas (HHSC) ha distribuido guías visuales en los establecimientos para ayudar a los usuarios a distinguir los artículos permitidos. Aquellos beneficiarios que deseen comprar golosinas o sodas deberán hacerlo utilizando sus propios recursos económicos, fuera del saldo de su tarjeta SNAP.





